jueves, 8 de mayo de 2014

Alegrías de Cai



Tristezas por alegrías,
alegrías por tristezas,
tristezas por alegrías,
calle de Santa María
y cuesta de las calesas.

Hay en el barrio La Viña
una señora
que con sus manos morenas
paró las olas,
y por eso mi Cai
lleva en el alma
a su Virgen viñera,
la de la Palma.

Baluarte,
ay, que de la Candelaria,
tú eres como el baluarte,
firme contra la marea,
de belleza incomparable.

No me digas, mi niña,
que no me quieres,
que mi cuerpo y mi alma
por ti se mueren.

Por ti, niña de espuma,
me iría andando
desde el Puerto de Cai
a San Fernando.